De la representación asociativa a la construcción de una red territorial: un primer encuentro para conocer a los interlocutores y las necesidades de las empresas italianas, manteniendo claramente diferenciados el papel de Conflombardia, las funciones consulares y las competencias profesionales.
Conflombardia da un nuevo paso en el desarrollo de sus relaciones internacionales mediante un encuentro celebrado en el Viceconsulado de Italia en Arona, Tenerife, entre el Vicecónsul de Italia, Dr. Massimiliano Gori, y el Embajador de Conflombardia para España.
En este contexto, el término “Embajador” identifica exclusivamente un cargo asociativo interno de Conflombardia y no una función diplomática o consular.
Se trata de una precisión necesaria para definir con claridad el papel que la organización pretende desarrollar: conocer el territorio, escuchar a las empresas, construir relaciones y facilitar, cuando sea necesario, el contacto con los interlocutores y las competencias adecuadas.
Massimiliano Gori dirige el Viceconsulado de Italia en Arona desde el 1 de julio de 2026. La oficina forma parte de la red diplomático-consular italiana y desarrolla sus funciones en el ámbito territorial de las Islas Canarias.
Un encuentro de presentación, no un acuerdo ya cerrado
El primer aspecto que debe aclararse es también uno de los que aporta mayor credibilidad a esta iniciativa.
El encuentro no supone la firma de un protocolo, un convenio con el Viceconsulado ni el inicio automático de un proyecto conjunto.
Ha sido un momento de presentación y diálogo destinado a dar a conocer la presencia asociativa de Conflombardia, la experiencia territorial de su representante y la voluntad de construir progresivamente un conocimiento más estructurado de las necesidades de los empresarios italianos que viven, trabajan o desarrollan actividades económicas en las Islas Canarias.
La decisión es no partir de un proyecto previamente definido para buscar después a alguien a quien proponérselo.
El método es exactamente el contrario:
primero conocer el territorio y sus necesidades; después evaluar las posibles respuestas.
La función del Embajador de Conflombardia
El Embajador de Conflombardia desarrolla su propia actividad empresarial en Fuerteventura y dispone, por tanto, de un punto de observación directo sobre las dinámicas locales.
Esta experiencia solo puede adquirir verdadero valor para Conflombardia si se transforma de una experiencia individual en información organizada y útil para toda la red.
La función que la organización pretende desarrollar puede resumirse en una cadena operativa muy concreta:
escuchar → identificar la necesidad → recopilar información → verificar cuál es el interlocutor adecuado → facilitar el contacto.
Esto no significa sustituir a consulados, administraciones públicas, abogados, asesores fiscales, asesores laborales ni profesionales especializados en internacionalización.
Significa, de forma más precisa, reducir la distancia entre la necesidad de una empresa y la competencia profesional o institucional capaz de abordarla.
Sin solapamiento con las funciones consulares
Esta distinción también es fundamental desde el punto de vista institucional.
El Viceconsulado de Italia en Arona pertenece a la red oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional italiano y desarrolla sus funciones institucionales en la circunscripción correspondiente a las Islas Canarias.
Conflombardia actúa en un plano completamente diferente.
Como organización empresarial y asociativa, puede contribuir a escuchar las necesidades económicas, fomentar relaciones entre operadores, producir información y orientar a las empresas hacia los organismos y profesionales competentes, pero no desarrolla funciones consulares ni habla en nombre del Viceconsulado.
Precisamente el respeto de estos límites es lo que permite construir relaciones institucionales serias y creíbles.
Internacionalizar significa conocer antes de actuar
Para una pequeña o mediana empresa, operar fuera de su territorio no significa simplemente encontrar un nuevo cliente.
Es necesario conocer el marco administrativo, fiscal, contractual y operativo en el que la empresa va a desarrollar su actividad.
Las Islas Canarias, por ejemplo, cuentan con particularidades específicas también en materia tributaria. El Impuesto General Indirecto Canario – IGIC forma parte del Régimen Económico y Fiscal de Canarias y afecta a determinadas operaciones realizadas por empresas y profesionales, así como a la importación de bienes en el archipiélago.
Es un ejemplo concreto de un principio mucho más amplio:
una oportunidad comercial debe verificarse antes de presentarse como una verdadera oportunidad empresarial.
Por esta razón, Conflombardia no pretende convertir a su Embajador en un consultor universal.
Su principal valor debe residir en su capacidad para conocer el territorio, detectar las necesidades y activar el nivel de competencia adecuado.
De una presencia individual a una red de información
El siguiente paso será transformar progresivamente la presencia de Conflombardia en las Islas Canarias en un punto de observación útil para toda la organización.
Esto significa comprender qué cuestiones plantean con mayor frecuencia las empresas italianas, qué dificultades encuentran los operadores ya presentes en el territorio, qué información necesitan y qué situaciones pueden requerir la intervención de profesionales u organismos especializados.
No todas las necesidades deberán convertirse necesariamente en un proyecto de Conflombardia.
Reconocer que una determinada cuestión corresponde a las competencias de un consulado, de una administración española o canaria, de un profesional especializado o de otro organismo también forma parte de un correcto servicio de orientación.
El método antes que la promoción
Con este encuentro, Conflombardia decide aplicar también a su dimensión internacional el mismo principio que está desarrollando progresivamente en su relación con las pequeñas y medianas empresas:
no partir de la solución que se quiere ofrecer, sino del problema que es necesario comprender.
La presencia territorial genera valor cuando produce:
conocimiento → relaciones fiables → información verificada → contactos cualificados.
Solo posteriormente podrán evaluarse encuentros con empresas, jornadas informativas, análisis sectoriales u otras iniciativas coherentes con las necesidades realmente detectadas.
Un primer paso cuyo valor deberá medirse por los resultados
El encuentro con el Vicecónsul Massimiliano Gori representa, por tanto, la apertura de un diálogo, no un punto de llegada.
El valor del trabajo desarrollado por Conflombardia en las Islas Canarias no se medirá por el número de encuentros institucionales realizados ni por las fotografías publicadas, sino por la capacidad de transformar progresivamente las relaciones construidas en información útil, necesidades correctamente identificadas y conexiones eficaces para las empresas.
Conflombardia continuará siguiendo este camino manteniendo una distinción clara entre representación asociativa, funciones institucionales y responsabilidades profesionales.
Es precisamente sobre esta claridad sobre la que puede construirse una red creíble también fuera de Italia.
Conflombardia – El Sindicato de la Comunidad
